Hay una frase que cuando la oí me gustó y me abrió mucho los oidos.
"Si quereis ser santos, ¡casaros!", nos la dijo Carmen Hernández, una de los tres iniciadores del Camino Neocatecumenal.
Y la mantengo muy presente en mi vida matrimonial. Porque está llena de sabiduria y de verdad.
Hace unos dias recibi un correo que me hizo gracia, porque no sólo se ceñian a las celebraciones tradicionales, cuando se culminan en un determinado número de años, hay más.
Al principio las bodas son de cristal, mas tarde de porcelana, y años mas tarde llegan las de plata.. y asi hasta llegar a las de oro e incluso las de diamante!
Hoy apenas llegan algunos a las de "porcelana" porque sencillamente lo ponen todo en sus fuerzas y claro, asi ¿quién dura? el cristal se rompe enseguida.
Es el matrimonio una fuente inagotable de santificación, no cabe duda que a los pocos años cuando la etapa de la fascinación del principio se va apagando y empiezan a salir las aristas de nuestro carácter, nuestros egoismos, nuestras idolatrias, y nuestros desengaños humanos...nuestras verdades en una palabra, llega el sufrimiento y se sucumbe.
Todo esto ocurre, y si en esos momentos no tienes en tu vida al Señor antes que a nada, es muy dificil sobrellevarlo, cuanto menos imposible
Es una etapa estupenda si no se ve bajo un prisma meramente humano, es una santa oportunidad, porque encuentras en la oración, en los consejos de nuestra Madre y en el Señor mismo, una fuente enriquecedora e inagotable para llegar a ser santos.
Dios mismo quiere esa unidad, y la vá modelando con los años poco a poco, y en las distintas etapas que vamos viviendo sólo quiere y busca que nos desposemos con El. Cuanto menos apoyo encuentren los cónyuges entre si, mayor será la necesidad de recurrir a El.
Porque TODO converge en El.
Cuantos matrimonios se han salvado y se salvan porque lo Vieron.
En este mes que comienza, el mes del Sagrado Corazón de Jesús, pongo en primer lugar a todos los matrimonios, y me uno a mi Señor pidiendole no quite su Mano de nuestras cabezas, tanto para los que ven, como para los que no, porque verdaderamente es un camino para la Santidad.
Hay un canto con el que se casan muchos jóvenes hoy en dia, es del Cantar de los Cantares -Ven del Libano- y me emociona siempre que lo oigo...
....."Busqué el Amor del alma mia
lo busqué sin encontrarlo
encontré el Amor de mi vida
lo he abrazado y no lo dejaré jamás"
Termino este post con una frase de nuestro querido Papa Juan XXIII:
"ASI ES COMO SE EDIFICA LA CASA QUE NO SE DERRUMBA"
***************************
Y la mantengo muy presente en mi vida matrimonial. Porque está llena de sabiduria y de verdad.
Hace unos dias recibi un correo que me hizo gracia, porque no sólo se ceñian a las celebraciones tradicionales, cuando se culminan en un determinado número de años, hay más.
Al principio las bodas son de cristal, mas tarde de porcelana, y años mas tarde llegan las de plata.. y asi hasta llegar a las de oro e incluso las de diamante!
Hoy apenas llegan algunos a las de "porcelana" porque sencillamente lo ponen todo en sus fuerzas y claro, asi ¿quién dura? el cristal se rompe enseguida.
Es el matrimonio una fuente inagotable de santificación, no cabe duda que a los pocos años cuando la etapa de la fascinación del principio se va apagando y empiezan a salir las aristas de nuestro carácter, nuestros egoismos, nuestras idolatrias, y nuestros desengaños humanos...nuestras verdades en una palabra, llega el sufrimiento y se sucumbe.
Todo esto ocurre, y si en esos momentos no tienes en tu vida al Señor antes que a nada, es muy dificil sobrellevarlo, cuanto menos imposible
Es una etapa estupenda si no se ve bajo un prisma meramente humano, es una santa oportunidad, porque encuentras en la oración, en los consejos de nuestra Madre y en el Señor mismo, una fuente enriquecedora e inagotable para llegar a ser santos.
Dios mismo quiere esa unidad, y la vá modelando con los años poco a poco, y en las distintas etapas que vamos viviendo sólo quiere y busca que nos desposemos con El. Cuanto menos apoyo encuentren los cónyuges entre si, mayor será la necesidad de recurrir a El.
Porque TODO converge en El.
Cuantos matrimonios se han salvado y se salvan porque lo Vieron.
En este mes que comienza, el mes del Sagrado Corazón de Jesús, pongo en primer lugar a todos los matrimonios, y me uno a mi Señor pidiendole no quite su Mano de nuestras cabezas, tanto para los que ven, como para los que no, porque verdaderamente es un camino para la Santidad.
Hay un canto con el que se casan muchos jóvenes hoy en dia, es del Cantar de los Cantares -Ven del Libano- y me emociona siempre que lo oigo...
....."Busqué el Amor del alma mia
lo busqué sin encontrarlo
encontré el Amor de mi vida
lo he abrazado y no lo dejaré jamás"
Termino este post con una frase de nuestro querido Papa Juan XXIII:
"ASI ES COMO SE EDIFICA LA CASA QUE NO SE DERRUMBA"
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