Hoy pienso en los jóvenes, especialmente en aquellos que sufren persecución por la fé en paises donde el catolicismo está prohibido.
Entre estos jóvenes algunos pueden que sean futuros mártires y por lo tanto Santos. A estos los veremos entre la multitud que ya viene en oleadas a Madrid.
Los tendre muy presentes en mi oración, y tambien cuento con la vuestra.
Que El Espiritu los fortalezca especialmente a ellos.